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El mítico Caballo Blanco y la propiedad en lomas

Junto a Chule, otro de los enigmas de Islay es Caballo Blanco. Tema usual de conversación en Mollendo. Se dice que fue una mina que desapareció. La leyenda cuenta que se manifiesta un caballo fantasmal en las lomas, donde otros imaginan un socavón tapado por un cuero blanco. Lo han buscado muchos como Santiago Núñez en las lomas de Mejía donde el médico explorador Carlos Neunschwander asumió que podía estar como mina perdida de plata. Alrededor de 1880 Tomás Pino, vecino mollendino, iba de cacería por las lomas con perros mastines montado en un caballo blanco inglés según el historiador Carpio Muñoz.

LO QUE SE PIENSA EN ISLAY
Víctor Manrique, jocoso poblador de Mejía cuyo padre también buscó al equino legendario, me comentó hace unos años: «ese mito llamado Caballo Blanco, que no encontraron mi padre ni sus amigos, lo hallará la Southern con sus excavadoras en algún momento si es que realmente existió». Tommy OˈBrien, mollendino conocedor de lomas, comenta que nadie sabe dónde está, pero detrás de la Cruz de Mollendo existe el socavón de Huarlando que algunos han confundido con Caballo Blanco. Hemos visitado el socavón de unos 20m de profundidad con Luis Muñoz Motta, nos espantaron los murciélagos que lo habitan. Desde generaciones atrás su familia camina y explora las lomas disfrutando los higos de la contigua quebrada de Huarlando. Diversos socavones en Islay demuestran los intentos de explotación en varios puntos de las lomas.

LO QUE ESPECIALISTAS SABEN
Gregorio Humbser conoce de minería en Islay, nos enseña que se le llama caballo a un bloque relevante. Coincide con el glosario de geología minera de Amstutz: «bloque grande de roca estéril incluida en una veta». Humbser supone cuarzo lo cual tiene sentido porque se le suele vincular al oro que es lo que todos ansiamos. En la zona por supuesto existe cobre. La caracterización blanca también puede deberse a minerales frecuentes en Islay: moscovita (mica blanca de grado industrial) y microclina. No se descarta que haya plata en ciertos sectores lo cual he consultado a algunos de mis mejores amigos de la universidad que terminaron siendo buenos ingenieros de minas.

SÍ EXISTE CABALLO BLANCO
La quebrada mollendina de Pucará conecta con la quebrada de Caballo Blanco que lleva al cerro y a la extensa pampa desértica del mismo nombre. Así lo muestra la carta DMA 2537 realizada en 1995 que ilustra este artículo. Ello a unos 6km lineales detrás de la Cruz de Fierro de Mollendo en dirección a Arequipa. Para tener proporción, es aproximadamente la distancia lineal entre dicha Cruz y la Isla Ponce donde se halla el muelle turístico mollendino. Según Ingemmet, unas 800 hectáreas de Caballo Blanco fueron concesionadas en 2024 a la Sociedad Minera (mejiana) Cuatro Emprendedores. Detrás intentó una concesión Gamaliel Velarde en 2020; el dueño de Refugios Ecológicos logró una concesión en las lomas de Mejía en 2016 entre las de Yura y Southern.

ESCRITURAS DE 1870
Marcelo Rojas Alvares fue un labrador de Socabaya que vivió en el Valle de Tambo y tuvo tierras en el Arenal. En 1877 sus hijos le heredaron ranchos en lomas, uno le compró al otro y dos años luego le vendió a Mariano Bedoya «toda la burrada que existe en las lomas de Guerreros y las Cuchillas entre cuyos límites se pastan en el número de 1500 de ambos sexos y todos los demás que se haya procreado, incluso 3 corrales que se hayan situados en las quebradas de Caballo Blanco, en Catalina, y en las Bandurrias cuya construcción es de piedra negra». FUENTE: Archivo Regional de Arequipa, notario José Benjamín Oviedo, libro 78, f.70, 10 Enero 1879 & notario Armando Bustamante, libro 505, f.400, 18 Noviembre 1877. NOTA: Catalina es la continuación de Sombrero Chico.

MINERÍA Y AGRO, INTENTO DE LARGA DATA
Alrededor de 1877 el Mariano Bedoya en mención intentó un contrato con el Gobierno junto con el alemán Karl Von der Heide Meyer (a veces Von der Heyde Meier) para irrigar las tierras entre Mollendo y Tambo con las aguas de ese río. Se les podría considerar precursores en la idea de la irrigación Ensenada – Mejía – Mollendo que vendría 70 años luego. Sin embargo, el diario El Comercio consideró el proyecto impropio si no se llamaba a una licitación pública. Sucede que el presidente Mariano Ignacio Prado y Von der Heide -quien tenía minas de oro en Sandia, Puno- estaban casados con las hermanas Ugarteche. Su hijo Adolfo Von der Heide junto a su tocayo Adolfo Velando intentaron un proyecto de irrigación y tramitaron una concesión de terrenos eriazos en las pampas de Mejía entre 1903 y 1907.

PROFUNDICEMOS
Igual que el origen de Mollendo desde antes de la independencia, algunos historiadores se topan con menciones puntuales de ciertos lugares, pero realmente pocos estudiosos buscan datos sistemáticamente, los comparan, analizan y ─con fundamentos sólidos y ya no puntuales─ demuestran. Para quienes caminamos e investigamos lomas es notorio que fueron recorridas no solo por arrieros, sino también por gente conocedora de minería en siglos pasados. De allí el probable origen del nombre “Caballo Blanco” para designar una zona con potencial extractivo. Podemos suponer que para 1879 no había una explotación minera relevante o que la guerra con Chile la frustró, aunque hubo anteriores y posteriores cateos en el sector sin mucho éxito hasta el punto en que se hizo mito.

REFLEXIÓN SOBRE PROPIEDAD EN LOMAS
¿Cómo es posible que actualmente se encuentren grandes propietarios de lomas como los de Matarani (familia Vargas Belón), Mollendo (familia Tohalino) y Mejía (familia Begazo) si hay pruebas como esta de que hubo pequeños propietarios de sitios puntuales? ¿Maña junto a aval de instituciones públicas que desconocen el contexto histórico y documentario de las lomas?

HUARLANDO 1914
Es conocido que -endo, -ando es composición puquina para denominar lugar. Al parecer huarla es deformación local de huaccla o huaccra: corneta. En esas quebradas hay bastante eco, se escucha el tren de Tintayani como bramido de la tierra. En 1914 Andrés Guzmán fue posesionario del cerro y de la mina cuprífera de Huarlando, aunque dos años después el Gobierno le revocó el título. FUENTE: Expediente 887 – 915, Islay – Mina Huarlando, Registro Oficial del Ministerio de Fomento, Sección de Minas, Lima, 1916.

TOPONIMIA EN MOLLENDO
Para mis estudios sobre Chule es relevante analizar el origen de los nombres de Mollendo para compararlos con denominaciones tempranas documentadas en el siglo XVI vinculadas al desaparecido puerto virreinal que se disputan Mejía y Mollendo. Es interesante saber que ni Catarindo ni Huarlando ni Pucará aparecen en documentación temprana de las lomas de Chule. Lleva a pensar que pudo haber nombres nativos introducidos después de la conquista, lo cual es lógico porque muchos arrieros continuaron con idiomas ancestrales siglos siguientes. Catari es culebra, Catarindo lugar con víboras.

LA QUEBRADA DE PUCARÁ
El lingüista Cerrón Palomino opina que ˈpucaraˈ tiene origen puquina y no quechua. En todo caso significa fortificación. En la quebrada quedan pircas o cercos de piedra de un rancho ganadero considerable. Seguro que los pastores lo relacionaron también a ˈpukaˈ, colorado, pues hay bastante arcilla en la quebrada, no por nada existió una ladrillera cuyo horno continúa en la boca de la quebrada que empieza angosta, pero es una de las más amplias de la provincia de Islay al punto que considero que gran parte de la actual ciudad de Mollendo podría caber allí. He visto un conchal interesante a la altura de la cantera llamada Calet 1, dato arqueológico.


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