En todo ámbito radica una distancia entre la idealización y la realidad. Solo el 5% de votantes en Mejía son veraneantes, el porcentaje se ha mantenido desde el 2022. Muchos olvidan que en la localidad viven personas con propias necesidades y una dinámica que determina las elecciones municipales.
El principal edificador del futuro de un pueblo no puede preferir tener las funciones de una beneficencia pública.
RIESGOS INMINENTES
Mejía se estrellará con la realidad si la dejamos en su actual inercia. 18 nuevas urbanizaciones instaladas ─que suelen tensar normas─ añadirán 3mil veraneantes a los 6mil que se distribuyen entre diciembre y marzo.
Un mega proyecto minero a la espalda atraerá todo tipo de oportunidades y problemas que requerirán soluciones de una magnitud diferente. Sabemos que existen traficantes de terrenos en las cercanas pampas de Guerreros y Tambo. También, del poder adquisitivo alto de ciudades cercanas con nivel cívico bajo como mal generalizado de nuestra patria.
ELECCIONES CLAVE
Si no se impone el orden con reglas efectivas será un desastre: conflictos, bulla, tráfico, inseguridad, pérdida de identidad y de áreas naturales. Ascenso aparente con posterior descenso del valor del metro cuadrado. Ante el notorio riesgo no se requiere gente improvisada en el timón. Si no alguien resolutivo con demostrada capacidad.
Tampoco va a resultar esta vez hacernos los muertitos para evitar atraer gente nueva. Dejemos de entramparnos en carencias y adelantémonos en el ordenamiento de una ciudad balneario ejemplar. Empecemos a consolidar la idea de un eje empresarial en el litoral. El mejor aliado de Mejía es el urbanismo preventivo y un buen balance entre el precio y la calidad de servicios para atraer a quienes valoran tenerla.
POBLADORES, VERANEANTES Y GOLONDRINOS
1462 electores en las Presidenciales 2026, 73 veraneantes (5%). Votaron 1050 (72%). Según el Censo 2025, Mejía tiene 1732 personas, 414 de 0 a 19 años, unos 1300 potenciales votantes. Al desbalance de personas no vinculables con Mejía (1462 – 73 – 1300 = 89) se le deben sumar los que probablemente estuvieron presentes en el censo también como golondrinos.
La población real permanente no parece superar por mucho los mil en 639 inmuebles, 87% casas, 12% departamentos. 77% inmuebles propios, 16% por cuidantía o trabajo, 8% alquilados. Pongo en duda algunos porcentajes. En el listado de votantes hay decenas de personas que nadie reconoce del lugar. Estimamos que un 20% de votantes en Mejía son golondrinos, traídos para votar.
OBRAS NECESARIAS
La estructura económica local requiere generar trabajos, pero no de oficina municipal como han atiborrado, sino de semilla emprendedora. Abrir espacios a cafeterías, restaurantes, hospedajes, generación y venta de arte y artesanía, mover eventos deportivos que traigan visitantes. Por qué no hablar de un turismo que reconozca el valor de nuestras casas de madera y parajes naturales. Abrir playas, parques, bosques, canchas, ciclovías, usos del espacio para no perderlos por el agresivo crecimiento urbano.

Un opinólogo de sombrilla es quien opina sin saber y sin participar. Sarcasmo, la comodidad de hablar por hablar.
PENSAR A FUTURO
Cualquier obra no puede ir aislada de proyectar su buena administración. Si se instala una cafetería en la playa se debe asegurar que no termine siendo un antro. Los niveles generalizados bajos culturales del país no nos pueden condicionar a ser timoratos. Lo contrario, actuemos para obligar a subir el nivel.
Imponerse no desde una trinchera de personas educadas asustadas, lo contrario. No existe una ley más efectiva que esta: si quiere que algo se haga mejor, involúcrese. Por eso a mis amigos Zegarra de Centenario, que tienen miedo de que el nivel caiga con una propuesta en el medio de una laguna artificial, no le pierdan confianza a quien hizo en anteriores gestiones que ese sector tenga valor. Súmense, participen.
EL ETERNO RETORNO
En anteriores gestiones de Juana Rosa Arenas sucedieron una serie de críticas con juicios incluidos ante propuestas del boulevard de la primera playa y el espacio deportivo público junto al Club Mejía. Muchos veraneantes se basaron en chismes malintencionados y percepciones erradas. No me sorprende, lo conozco en piel.
Como mujer fuerte supo defender obras que demostraron acierto. Nada hizo la gestión ni dinero de Southern como se piensa, sí cierta influencia de algunos veraneantes que se involucraron positivamente como la pareja Bustamante Cuzzi.
BALANCE MUNICIPAL 2023 – 2026
Me gustó que legalizaran la playa Médanos y que pusieran servicios higiénicos en la playa Gaviotas abriendo una vía litoral también necesaria. Las urbanizaciones no pueden estar encima del planeamiento general. Por supuesto, si este es inteligente.
Me gustó que se enfoquen en el bienestar de las personas de edad, aunque también debió brindar herramientas empresariales a los jóvenes locales para que no se vayan. Sin condicionarlos a bailar al ritmo de los caprichos de turno.
CONTO
No me gustó nada que prometieran proteger los límites de Mejía, pero en paralelo parezcan tener intereses personales. Todos saben que el señor Jhonny Tejada Torres del Arenal está relacionado con la directiva del simpático campamento familiar del Conto. Padre de Tatiana Tejada Valdivia, encargada logística del Municipio y persona más que íntima de Sosi, la actual alcaldesa.
No es poca cosa perder administración de amplios espacios con potencial. Desde 2018 el Conto tiene partida registral SUNARP 12015182 con 36,8 hectáreas. Donde explícitamente se señala que es propiedad del Estado Peruano y que toda esa área está en el distrito de Mejía que ella representa. Quizá podríamos comprender sus puntos de vista si los expresa de forma transparente.
CONCENTRACIÓN DE PODER
En general los pobladores están cansados de ver que las compras y puestos clave de cobros municipales recaen en los mismos. Los hace sospechar de posibles irregularidades. Lanzarse pese a la prohibición de reelección agudiza suspicacias.
Me parece poco acertado que un alcalde salga a decir que no le importa ser recordado por sus obras. El principal edificador del futuro de un pueblo no debería preferir tener las funciones de una beneficencia pública. Es mal camino acostumbrar a los demás a recibir canastas en vez de enseñarles a producirlas. Condicionar o regalar paltas es distinto a incentivar bosques frutales que lo podrían haber hecho.
ANTES DE IRME
Vengo terminando el libro junto a la edición de entrevistas que serán publicadas en verano. Ya no estaré aquí para verlo con ustedes. Pero no soy apático con el futuro de la localidad que aprecio. Mi apoyo siempre estará con quien pueda hacerla desarrollar con inteligencia. En mi opinión una de las personas que ha tenido más aportes sensatos en la historia del distrito es Juana Rosa, lo escribí también hace 2 años en el libro Joyas de Mejía. Su experiencia es la adecuada para esta etapa.
Artículo: Opinología de sombrilla, por Rodrigo Llosa, diario Prensa regional, Lunes 28 Septiembre 2026, página 12


