1. CHULE MEJÍA – MOLLENDO
Nombre prehispánico entre el río Tambo y Mollendo. En el siglo XVI colindaba con el valle de Tambopalla e Ilay que terminaría siendo el puerto de Islay bajo influencia inglesa por una isla homónima en Escocia. El puerto en operación dio nombre a la provincia.
Es el Chule más antiguo registrado en papel. A pesar de que está bien documentado, no se conoce dónde estuvo su puerto. Cayó en desuso por cambios significativos de la geografía litoral debido a sedimentos del río Tambo durante 4 siglos. Las distancias y especificaciones en el virreinato fueron ambiguas. De allí el proyecto Mexia con el que estudiamos su probable ubicación.

2. CHULE OCOÑA
Parroquia 16°26’32.36″S 73°06’23.76″W, 5 msnm, 1190 m de la orilla del mar. No se le menciona en el censo de 1876. En el de 1940 se le llama Chuli, caserío con 132 habitantes. Sin embargo, pobladores mayores le llaman Chule, como la mención más antigua que encontramos (hasta ahora) con la historiadora Andrea Ocampo. Documento del Archivo Regional de Arequipa entre dos labradores vecinos de la localidad en 1869. José Gamero vendió a Manuel Valencia «una suerte de tierras de sembrío citas en el Valle de Ocoña en el pago de Chule».

Germán Stiglich en su Derrotero de la Costa del Perú de 1918 no lo menciona, pero sí que el balneario de Ocoña no estaba en la desembocadura, sino en la caleta La Planchada. En 2023 entrevisté al poblador José Tamayo de 88 años, sus abuelos también vivieron en el Chule de Ocoña por quienes sabe que la Parroquia mudó de ubicación. El río caudaloso se encausó. Pasaba por el centro y ahora por el margen derecho del valle. En Chule vi operando una fábrica de hielo de capital norteño para los frigoríficos.
NECRÓPOLIS CHULE
En 1955 Víctor von Hagen reportó restos. En el Boletín de Lima de 1987, Federico Kauffmann Doig se refirió a los cementerios de Chule de la desembocadura del río Ocoña. Al año siguiente Alberto García Fernández mencionó restos prehispánicos. En 1990 José Chávez y Ruth Salas lo registraron con el nombre de Necrópolis Chule en el catastro arqueológico de esa cuenca con hallazgos de entierros Chuquibamba e Inca. Ese afán de los arqueólogos de complicar la historia con todo tipo de bautizos.
Linares Málaga lo denominó collagua por el tipo de ceramios. Según Jennings, Ugarte y Yépez en el libro ¿Wari en Arequipa? de 2012, en la cuenca alta de Ocoña, zona de Churunga, encontraron cántaros decorados que contenían textiles de plumas, prueba de influencia Wari. Interesante que Catherine Julien haya propuesto en 1998 que ese río fue el límite entre el Chinchaysullo y el Condesuyo. En 2008 Álvarez Vela reportó cerámicas y cantos rodados pintados en las cercanías de Ocoña.
ENIGMÁTICO OCOÑA
Los Chule de Ocoña y Camaná, devastados por el terremoto de 2001, migraron en su mayoría de la quincha al ladrillo ─ cemento por un programa nacional de reconstrucción. Un pueblo prehispánico no estaría tan expuesto al mar y a un río caudaloso. ¿Por qué tantos restos cerca? El viejo cementerio republicano con cruces de madera junto a la playa de cascajo, bajo los acantilados, es un atractivo cinematográfico.
3. CHULE CAMANÁ
Parroquia 16°37’31.38″S 72°44’29.44″W, 11 msnm, 1680 m a la orilla del mar. Se ha tornado famoso por el multitudinario carnaval de los huachanacos. Chule es anexo de San José, los vecinos de ambos pueblos disfrazados compiten con coplas y refranes desenfadados que llaman huachanacos, nombre que adopta toda la festividad.
Sin mención en el censo de 1876. En el de 1940 era considerado un pago con 343 pobladores incluido en la demarcación territorial de Camaná de 1944. Varios de sus actuales pobladores mayores fueron de Monte Gallinazo frente a Pucchún, cruzando el río. No tiene documento conocido en el siglo XVI por lo que lleva a plantear que su origen es un apodo o nombre conmemorativo proveniente del Chule de Tambo. Eso sí, sacan provecho a su historia más que Mejía. Da gusto visitarlos porque suelen tener alguna anécdota histórica que compartir como el hundimiento del vapor chileno Tucapel en 1911 o que en 1987 formaron el Club Deportivo Aurora de Chule.
HUACHANAKUY
Tiene vínculo directo con el quechua huachay o wachay, dar a luz. Ya lo decía Domingo de Santo Tomás en su antiguo lexicón: guachaco, hembra que pare. Huachanaco sería un localismo. Existen formas similares de reciprocidad como sirvinakuy (el hecho de aceptar ambos la convivencia) y takanakuy (el estar de acuerdo de golpearse mutuamente). En ese sentido significa el hacernos parir, forma jocosa de atizar al otro para que genere una respuesta en copla que le salga de las entrañas.
4. CHULIBAYA TACNA
Pueblo en el distrito de Ilabaya 17°27’45.19″S 70°29’52.77″W, 1230 msnm. En 1826 los agricultores lo pidieron al gobierno como terrenos eriazos por la legislación de Bolívar en que las tierras comunales debían repartirse entre nativos. En el Diccionario Geográfico de Paz Soldán de 1877 se dice que es una hacienda.
El río Chulibaya parte de la laguna de Aricota que se junta con el de Ilabaya para formar el río Locumba desembocando en el mar en Ite. También se denomina río Curibaya, otra localidad existente cuenca arriba. Los curis son cactus. La terminación puquina ─baya denota extensión en declive.
El programa Qhapaq Ñan en 2004 señaló un camino prehispánico entre Chulibaya e Ilabaya con muros de piedra de 1m de alto. Chulibaya ha tenido estudios geológicos por ser una falla activa, además de corredor de exploraciones mineras.
5. CHULIHUANI PUNO
Caserío en el distrito de Kelluyo, provincia de Chucuito 16°48’43.10″S 69°14’45.72″W, 3900 msnm. Ranchos criadores de alpacas y agricultores de tubérculos con poca población y muy dispersa. Cerca a Tulacollo, a 5 km lineales del hito 31 de la frontera con Bolivia.
La terminación ─ni aymara implica lugar que posee algo. Donde hay chulihua (chuliwa), un tipo de oca. Esta variedad de tubérculo está reportada en 1890 por Luis Felipe Guzmán. Algunos confunden el término con la chilliwa, Festuca dolichophylla, forraje que se emplea también en la confección de escobas y que en Quispicanchis Cusco da nombre al pueblo quechuhablante de Chillihuani, nombre aymara del ingreso a la recientemente famosa montaña de 7 colores.
Existe el apellido Chullihuani. Lingüistas como Hardman, Yapita, Martínez Vera y Quartararo han estudiado el -wa o -hua aymara como marcador de que algo nos consta y lo afirmamos con certeza. Un validador del conocimiento sobre un atributo. Chulli-wa-ni: el lugar de las plantas con una característica chulli. Chulibaya y Chulihuani demuestran que chuli tiene significado por sí, como veremos en una siguiente entrega.
LOS CHULE NORTEÑOS
Waldemar Espinoza registró una población llamada Chule en el Valle de Moro, cerca a Chepén, donde el curaca García Pilco Huamán tuvo una estancia ganadera en 1582 en que redactó su testamento. Este Chule no estaba en el litoral. Los estudios arqueológicos lo conocen como asentamiento prehispánico de Chulle. En Olmos, Lambayeque, existe en la actualidad un caserío homónimo, seguramente vinculado a la lengua extinta en el norte peruano llamada culle o culli…
Artículo: Los Chule sureños, por Rodrigo Llosa, 24 Agosto 2026, impreso en diario Prensa Regional, página 12
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