Ilo, Ilay, Ilave, Ilabaya, Chulibaya, Chule, Juli comparten sentido en la lengua extinta puquina. El Perú, lleva más de 10mil años intercambiando palabras, ideas y conflictos que han hormigueado cada rincón.
HIPÓTESIS ETIMOLÓGICA
Puede que CHULLI castellanizado y documentado en el siglo XVI como CHULE sea un término remoto de una etapa tiahuanaco que cayó en desuso incluso en el puquina virreinal. Aunque dejó rastros en el uso aymara y también quechua.
Las palabras mutan, en sentido y sonoridad, en tiempo y localidad, pero mantienen enlaces abstractos que no siempre cumplen reglas. Hablar tiene patrones, pero como todo arte, contiene caprichos. Lo que no podría ser más pertinente en el término que estudiamos.
Explicaré por qué pienso que CHULE O CHULLI provendría de la lengua extinta puquina y significaría: lo que podría llegar a ser porque tiene potencial de serlo.
Frente al demostrado término puquina ILA o HILA: lo que ya es por autoridad propia. Por extensión CHULE sería algo o alguien particular con energía juvenil. Contrapuesto a ILA que tiene la madurez o envergadura para ser mayor o principal. En el debate lingüístico de si la escritura de XULI en el siglo XVI correspondió a la pronunciación SULI o SHULI, sustentamos que fue este último no necesariamente como caso atípico.

PAR SIGNIFICANTE
Aunque el sentido es más fino, CHULE e ILA podrían ser entendidos como el menor y el mayor en algo. De allí ILABAYA contrapuesto a CHULIBAYA en quebradas paralelas de causes que terminan formando el río Locumba. También los colindantes JULI e ILAVE en el altiplano. O en la costa arequipeña CHULE con el contiguo ILAY o YLAYA que hoy llamamos Islay.
RAÍCES
El lingüista Alfredo Torero distinguió en 1987 que en puquina HILA significó mayor y CHU significó él o ella, que en la lengua challahuaya derivada del puquina se dijo CHUY. Como expresión ha servido también para llamar a alguien a distancia en las serranías. Lo veo vinculable a ¡oye muchacho, muchacha! Tan cercano a la sonoridad chuye, chulli.
ES MI CHULE
Así le decimos en el sur peruano a un ayudante, a un empleado. Hoy puede sonar despectivo, pero supongo que Usted ya captó que su origen dista de serlo. Pensé que Mejía, el balneario engreído de Arequipa, le costaría acostumbrarse de nuevo a su título prehispánico, pero lo recibió con agrado. Como mi padre, muchos estudiaron en el colegio alemán, el Deutsche SCHULE. Las sonoridades estaban en casa.
Algo o alguien particular, travieso, con energía y chispa. En las haciendas mandaban a hacer los recados al CHULE, al avispado. Y con la inserción en la urbe el significado se fue deteriorando en quien se dejaba mandonguear. El diccionario quechua boliviano del obispo italiano Adalberto Rosat consigna al perro ovejero como CHULLI, sentido de ayudante. ¿Cuál podría ser una buena descripción geográfica a través de los siglos para Mollendo y Mejía? Mar movido, revuelto, impredecible, chúcaro, CHULLI, CHULE.
TOPÓNIMOS CHULE
En el Sur: CHULE Mejía, CHULIBAYA Tacna, CHULIHUANI Puno, CHULLINA La Paz, CHULLISANA Andahuaylas, CHULLIPATA Cotabambas. Debemos añadir al extinto ESCHULLIPA Arica registrado por Germán Stiglich 1922 y en el censo 1876. En el Norte: CHULLIN Ancash, CHULIPAMPA Cajamarca, CHULLE Olmos.
TOPÓNIMOS HILA
ILAY (hoy Islay Matarani), ILO Moquegua, ILABAYA Tacna, ILAVE Puno, hay varios HILATA entre Puno y La Paz, las extintas estancias ILAIRANI Arequipa e ILALLANCARA Puno que aparecen en el censo de 1940.
AYLLUS XULE E HILA
En el padrón de los mil indios ricos de Chucuito de fray Pedro Gutiérrez Flores de 1574 se enumeran los ayllus del altiplano, entre ellos los que comienzan indistintamente en YLA O HILA: Ylaui (Ilave), Ylaullari, Ylacatora, Ylacopa, Ylachaca, Ylacheca, Ylallaco, Ylacollana, Ylasacari, Ylasuca. Y el más interesante para el estudio YLAXULE en XULE (Juli). Además de SULCASULLI, Collanchacolli, Sucachacolli. Y los apellidos Hilaca y COPASULLI en el ayllu Ilave.
¿Por qué diferencian en escritura entre SULLI y XULE? Apoyaría el sentido que expondré: la escritura <x> del siglo XVI en palabras puquina no era para todos los escribanos el sonido /s/.

LA APARENTE CONTRADICCIÓN HILAXULE
Con nuestra hipótesis puquina, HILAXULE sería como formular «el menor mayor». Aunque lo lógico es entender que están haciendo referencia al mayor ayllu del pueblo XULE (Juli). La construcción podría delatar que XULE era un término antiguo que ya carecía directamente de significado para los nativos que vivieron la conquista hispana. Puede que en esa etapa a muchos locales les haya sido solo un nombre geográfico más.
SONORIDADES NO VINCULABLES
En español del siglo XVIII chulo era el asistente de torero. En el norte peruano los churres son los niños. Sabemos que SULLCA es menor en aymara contrapuesto a HILA, mayor.
EL DEBATE X
En 2011 Rodolfo Cerrón Palomino publicó el ensayo «El empleo de x en la toponimia andina». Dijo que XULI, modernamente Juli, proviene de SULI (Suri) y significaría región de avestruces. Me parece un error. En 2022 traté de contactarme con él para conversarlo, pero su ego se lo impidió, en 2009 le hice una crítica pública cuando trató de imponer el uso de Cuzco en mi ciudad.

Conversé con su asistente investigador Sergio Cangahuala en 2025 quien fue amable, pero habló más de lo que escuchó y subestimó lo que sabíamos burlándose de lo que expondremos aquí. En el fondo a los académicos les molesta que quienes no pasamos por sus aulas podamos leer y pensar por cuenta propia. Les hago una pregunta: ¿Cómo así hay varios CHULI en la toponimia andina y solamente un JULI o SULI? ¿No habían suficientes suris…?
La palabra persistió en el distrito de Mejía. La conexión geográfica de la costa arequipeña con el altiplano fue evidente en términos logísticos. Patente en diversas escrituras del siglo XVI vinculadas al puerto de Chule del Colesuyo.
VAMOS A SU CANCHA
Cuando llegan los europeos escribieron con <x> tanto algunas palabras que escucharon con un sonido /s/ (en algunos casos me animo a decir en su forma prolongada o geminada /ss/) como también un sonido /sh/ que llamamos prepalatal también simbolizada /š/ o /ʃ/ dependiendo de la convención. Los símbolos // encierran sonidos, los <> denotan cómo se redacta.
Las siguientes generaciones de escribanos insertaron el sonido de la jota cuyo símbolo sonoro lingüístico se mantuvo en /x/. La jota fue reemplazando a la equis en palabras del español perdiendo su sonido remoto u original no solo en casos andinos. Meshia, que se escribía Mexia, hoy lo pronunciamos Mejía. No es tanta la coincidencia de que los meshicas terminaran siendo el nombre de México que pronunciamos Méjico.
JULI, EL CHULE DEL ALTIPLANO
En la visita oficial de Garci Diez de San Miguel el año 1567 además de reportar Ylaue, Hilaui o Ilavi, se redactó innumerables veces XULE para Juli como advirtió Waldemar Espinoza. En 2021 cuando me comencé a interesar en la toponimia de Islay propuse que Juli y Chule podían ser el mismo topónimo porque en el siglo XVI ambos se escribieron oficialmente XULI o XULE. Luego me encontré con el libro Chucuito de Alberto Cuentas (1895 – 1977) donde propuso algo similar en la ciudad de Juli el año 1928. Encuentro atemporal de caminos deductivos, él desde el Chule del Titicaca, yo desde el de Mejía.
En 2023 conversé con su hijo en Juli, curiosamente un familiar tuvo un restaurante en Mejía en 1980 cuando su padre ya había fallecido. La milenaria exploración entre costa y puna. Los abuelos de Alberto Cuentas narraban la leyenda de que Juli provenía de un ave mítica llamada Luli. Probablemente se referían al SURI o avestruz como reportó en 1560 Domingo de Santo Tomás. O quizá leyeron cómo escribía Bertonio «Iuli» (Juli) que algunos se equivocaron en transcribir LULI que a alguien le pareció buena idea como nombre de un picaflor.
Bertonio aclaró sus formas en el Vocabulario de 1612: SULI, SULLI Y JULI son lo mismo en aymara. Una de las razones por la que los lingüistas defienden que XULI no sonaba SHULI, sino SULI. No necesariamente, recordemos que el término específico para Juli se registró alrededor de la conquista como XULLI (Ordenanzas de Tambos, Vaca de Castro 1543) y que el principal estudio lingüístico local es de inicios del XVII.
DESVIÉMONOS UN MOMENTO
Cuentas, por su parte, pensó que CHULI o CHULLI era vinculable a CHULLO o gorra. Y que por eso había un CHULI en Ocoña y, como dijo en un discurso en 1962, otro en Arequipa, CERRO JULI, con formas similares según él. Podría tener raíz en cuanto una gorra es vestimenta impar (raíz CHULLA que veremos), pero discrepo en la abstracción geográfica. ¿Cómo es la forma de un cerro chullo? ¿Qué tipo de gorra en todo caso? Además de que el CERRO JULI arequipeño que estudió Max Uhle y defendió como nombre de estilo arqueológico Eloy Linares Málaga parece una denominación conmemorativa posterior a los siglos XVI y XVII de nuestro interés.
NO SABEN BIEN QUÉ ES X
Cuando los primeros españoles llegan al altiplano, ni en aymara ni en quechua era usual el sonido /sh/. Por supuesto sí la /ch/. Ya discutieron Torero, Adelaar, Cerrón si acaso el puquina empleaba /sh/. Pero nadie tiene cómo demostrar qué escucharon los primeros españoles cuando escribieron XULI que hoy es Juli. ¿Oyeron SULI o algo similar a SHULI?
Los expertos están atados porque no hallan en los escasos textos puquina vocabulario suficiente para comparar. En la guía Oxford 2023 (Adelaar, Van de Kerke, Emlen, Mossel) prefirieron decir: «la evidencia de una silabante palatal (nuestra sh) es débil». Literalmente escribieron: «no estamos seguros de qué era <x> más allá de sospechar». Esa carencia de pieza de rompecabezas es grave porque el políglota Manuale Peruanum de 1607 está repleto de <x> que tendría que haber sonado como en latín se pronunció la palabra que escriben con frecuencia: luxuria (luksuria). XULI (ksuli).
COMODÍN X
Pudo haber representado no solo un sonido, sino varios diferentes raros o confusos para el intérprete. ¿Pudo haber sido X un comodín sonoro? Sí es evidente en paleografía que diversos escribanos lo han empleado de distintos modos.
LA CATEDRA VS LA AFICIÓN
La escuela de Cerrón piensa que fue SULI asumiendo que los nativos hubieran dicho con claridad CHULI de querer haber pronunciado eso. Yo, SHULI asumiendo que hubo bilingüismo puquina y aymara sin olvidar que los intérpretes de otras localidades ya distorsionaban y que quizá los HILACATA iniciales (en puquina se les decía así a los caciques o principales) pronunciaban distinto algunos términos para guardar distancia social con el pueblo. Jerarquizar era típico en los Andes. ¿Por qué no haberlo hecho también con expresiones? Ocasionales sonidos /ch/ acaso autoritarios o forzados fueron tomados por los españoles como /sh/ y por ende lo escribieron <x>.
No hay que olvidar que hay demasiadas variables para invalidar que pueda haber pasado. Diversas décadas, modismos, injerencias. Recordemos además que por razones legales las escrituras administrativas como los repartimientos estampaban los nombres iniciales consignados en papel sin que posteriores estudiosos los pudieran corregir fácilmente.
Que el puquina eclesiástico no registre suficientes palabras referenciales o que no se tengan salvo pequeñas incorporaciones como el «nishi» de Torero (“yo” en lengua callahuaya que deriva del puquina) o que no existiera una variedad que tuviera pronunciación prepalatal en la región del Titicaca (que amerita más estudios), no significa que no pudieran registrar inicialmente XULI habiendo escuchado SHULI.
CHULLI Y CHULLA AYMARA
Bertonio contempló las palabras aymara MUCCHULLI: plumaje de plumas pequeñas, y CHUCHULLI: manos o pies de carneros y puercos. Ambas tienen el sentido de extremidades pequeñas. Pienso que otra palabra, CCHUCCHULLI, vinculado al frio en exceso, simboliza que acabas empuñando como un carnero. Para Bertonio CHULLA es nones o impar, también algo sin doblar. Pienso vinculable a CHULLI en cuanto algo particular. UCHULLA: menor de edad, cosa pequeña (río pequeño). CCHULUNI: el que tiene causa para entremeterse.
Por Diego de Torres Rubio 1616 sabemos que HILA es hermano mayor. CULLACA: hermana mayor. SULLCA: hermano menor. YSCA: pequeño. No lo vemos contrapuesto al supuesto CHULLI puquina. Justamente esas palabras opacaron el término por el posterior dominio administrativo del aymara sobre el puquina.
CHULLI Y CULLI QUECHUA
Algunas variantes del quechua moderno pronuncian CHULI a lo que el quechua tradicional respeta como CHURI, hijo menor. COLLIRUNA era alguien prolijo o diligente según el lexicón de 1560 del dominico Domingo de Santo Tomás. Lo que es KULLIRUNA en el vocabulario de González Holguín de 1608, porque para Holguín COLLIRUNA es un hombre muy moreno, parecido a yanaruna. Más allá de las /o/ castellanas hasta ahora CULLI es morado en quechua.
Ya el vocabulario de 1608 contempla CHUNCHULLI en el sentido de cuajo, algo que tiene consistencia chiclosa, como los intestinos chinchulí o choncholí. Santo Tomás registró UCHULLA como pequeño y menor de edad. CHULLI es catarro o resfriado. Todas estas palabras dispersas tienen un conducto similar en cuanto CHULLA, cosa sin par, rara, sin compañía cuando debería tenerla. Raíz de tuerto (chulla ñawi) o cojo (chulla chaqui). Un maíz morado, COLLI o CULLI, sería también el único en su especie.
SHULLACA XULLACA XULIACA JULIACA
La primera forma escrita de JULIACA fue XULLACA como lo publica Pedro Cieza de León en 1553 y Juan López de Velasco en la década de 1570 en que documentos relevantes (como reportes al virrey Toledo) comienzan a llamarlo XULIACA. Ya en 1660 el «titulo de Cura dela doctrina de Juliaca» de Francisco Pérez de Grado es escrito con jota. Quién sabe si fue por una lectura documentaria errada o si fue una corrección lingüística que la emparentaba con JULI. Aún así pienso que podría mantener relación con CHULLI en cuanto CHULLA, algo particular sin par. También pienso que ambas fueron palabras puquina que el quechua asimiló.
CUANDO EL CHULE NO LOGRA SER
En aymara CHULLUTHA es disolver, diluir, ablandarse, derretirse la nieve, deshidratarse, enflaquecer por enfermedad, consumirse el cuerpo, estropearse el adobe. CHULLUNCA: hielo punteagudo (no discurre y se queda inmóvil). CHULLU dice Bertonio lo que se come de la totora y el cogollo de yerbas (la parte de consistencia joven que no desarrolla más). El aymara asimilando un término variante de origen puquina.
CHULE Y COLE CASTELLANO
Ya lo dijo el historiador Raúl Porras Barrenechea en el diario El Comercio en 1954: coli, culi, chuli o chule parecen haber sido equivalentes. Mejor añadir en Prensa Regional: pronunciado e interpretado por distintos grupos étnicos. A ellos habría que incluir a los españoles que en el altiplano escucharon de alguien la voz Shuli, escribieron Xuli y con el tiempo fue Juli. Si bien COLLI Y CHULLI no parecen haber ido significando lo mismo, sí guardaron arcaica familiaridad. El paso de CHULLI a CHULE fue connatural en el español virreinal.
EL VÍNCULO NORTEÑO
Una lengua extinta de la sierra norte, distinta al mochica, es llamada CULLI o CULLE. Un compendio interesante lo hizo Matthias Urban en 2024. El lingüista Luis Andrade propuso en 2016 que fue una denominación quechua por KULLI, oscuro. La sonoridad kuy es profusa en el quechua. ¿Acaso no son traviesos y escurridizos los CUY?
En el Manuale Peruanum existe la palabra CHULU en lengua mochica. CHOLO o cyolu es muchacho o muchacha en el Arte de la Lengua Yunga del Obispado de Trujillo de Fernando de la Carrera de 1644. Probable origen del CHOLO peruano. Nuestro CHULE sureño también implica alguien en crecimiento, como un muchacho. Este nexo aparentemente banal entre los jóvenes CHOLO y CHULE en viejas lenguas como el mochica y el quechua implicaría que el término tiene una antigüedad por considerar.
DEL APRENDIZ DICHO AL MAESTRO
En el quechua cusqueño QULLI es un rescoldo o brasa cubierta por ceniza. Potencial de prender. Que deriva en QULLUY, cubrir con ceniza y QULLIPAYAY: importunar (recordemos el aymara CCHULUNI, entremeterse). CHULLIKUY, formar gavillas erguidas que pueden ser manojos o haces de cañas, ramas o personas. En el aymara de Bertonio COLLATHA es cubrir fuego con ceniza y también curar a un enfermo. Vínculo del QULLI quechua y el COLLA (culla) aymara.
En aymara moderno arar o barbechar (arar y dejar sin sembrar para que la tierra descanse) está relacionado a QHULLI O CCOLLI. Preparar el potencial de que produzca. De allí un labrador es QHULLIRI. Pero también puede ser alguien que el lenguaje le recuerda que alguna vez fue un aprendiz, aunque ahora sea sabio. Un curandero, hierbatero o médico es llamado QULLIRI o CCOLLIRI, alguien con el propósito de hacer producir al otro, por extensión, de repararlo o mejorarlo.
Y, como los andinos siempre nos divertimos con el lenguaje, el aymara de Bertonio contempla que los mayores también pueden ser traviesos y golosos, eso es un HILLU, alguien que se queda con todo o como lo escribió en 1612: rancheador. Que no hay que serlo.
Ensayo: CHULE, por Rodrigo Llosa, impreso en diario Prensa Regional, Lunes 31 Agosto 2026, páginas 14 y 15
Reciba en su correo nuevos artículos sin costo subscribiéndose debajo. Si copia información para sus redes o videos, cite investigaciones como esta. Siga a Mexia en WhatsApp, Youtube o Tiktok.


