Si las películas competían por nuestra atención frente a los libros, escrolear entre millones de videos la minan. Leer da tiempo amplio para imaginar. Se ejercitan circuitos del pensamiento lógico. Quien consume edulcorantes visuales frecuentemente, deteriora la memoria e hila lento. No es casual que las personas más creativas e inteligentes sean las que más leen o menos contenido procesado visual consumen. 4 minutos de lectura
4 MESES ANTES DEL ASESINATO
Con el tiempo Nelly comenzó a tener corazonadas. Hasta que un día, aburrida de que le vieran la cara, llamó discretamente a un abogado que la asesore en divorcios. Cosa ni inusual ni tan sencilla en la Lima de los 70s.
Francisco Gárate Agüero, oficial de la Fuerza Aérea Peruana, estaba casado con la profesora de 26 años Nelly Tabja, pero las cosas no estaban bien. Gárate comenzó a salir con Luisa Vigil Ferreyros de 22 y ella se obsesionó con el aviador. Una separación económica dañaría también su imagen como piloto. Y lo que comenzó en un juego especulativo, terminó llevándolos a planear los detalles de cómo asesinar a su esposa sin levantar sospecha.
Acordaron con la atractiva Luisa contactar a un amigo contemporáneo y primo lejano de ella que solía vender cosas robadas. Tocayo de Francisco, de apellido Chávez Enríquez. Al hábil piloto no le costó convencer al tocayo de ser la única vía para poder casarse con su prima. 350 soles bastaron junto a la propuesta de quedarse con lo que le robaran a Nelly.

15 DICIEMBRE 1970
Francisco esperó astutamente el momento de estar con su suegro y con su esposa. Luisa, la amante, coordinó con su primo. Tabja recibió una llamada a las 7:39 p.m. Alguien decía tener información sobre asuntos extramatrimoniales. Acordaron verse en la Panamericana en 35minutos. Se alistó, se despidió: que iba a ver a una amiga. Serían las pruebas que ella necesitaba.
Llegó al lugar acordado manejando un Volkswagen escarabajo celeste al que subió el supuesto informante. Luego entró Luisa, la amante, conversaron, discutieron, forcejearon, viólala dijo Luisa, él se negó mientras la estrangulaba con una soguilla. Le robó el reloj, dos sortijas, el anillo de matrimonio y la cartera con 3 mil soles. Limpiaron las huellas, le rasgaron la ropa para que pareciese un asalto. Él condujo hasta San Borja y abandonó el vehículo con el cadáver.
PERO SIEMPRE HAY DETALLES
La PIP, policía de investigación, no tardó en descubrir que Francisco frecuentaba un departamento donde los amantes se encontraban y guardaban cartas. Los oficiales encargados de la investigación, Bedregal y Nakandakari, dejaron a un efectivo de civil para vigilar el lugar. Todos vuelven dice el vals. El amor ciega sin excepción, cadencia de los boleros.
Luisa y Francisco comenzaron a entender el despliegue protocolar, y preocupados enviaron a alguien a que recogiera sus cartas. El Pip retuvo a esa persona, y allí hay algo que no cuadra. Supuestamente apareció Francisco, se dio cuenta, tomó algunos documentos y pudo escapar.
POR LA BOCA MUERE EL PEZ
El primo cometió un error, había contado a un confidente la propuesta que le hizo su tocayo antes de ejecutarla. Esa persona delató su ubicación. El diario El Comercio registró su declaración. El ahora asesino Chávez confesó todo con actitud cínica. Dijo no haber matado por dinero, sino para ayudar a un amor sensato. El extinto diario 7 Días lo describió como «débil mental y vagabundo».
A cinco días del asesinato, y a pocos de Navidad, los amantes tomaron un auto, entraron a Las Palmas en Lima y Francisco despegó un C-47 sin autorización. Luisa se sentía entrampada. Presumiré que no dejó de hablar durante el vuelo hasta escuchar ¡ya basta Luisa! ¡Igual estaremos juntos! A los pilotos FAP, la velocidad mental puede anticiparles el damero. Gárate se vio en la cárcel, pero tenían una escapatoria para permanecer juntos.
MOLLENDO SÁBADO 19 DICIEMBRE, 6:30 p.m.
Exactamente después de aterrizar. Cuando el encargado del aeródromo de Mollendo les estaba poniendo la escalera para bajar, Francisco le disparó dos veces a Luisa a la altura del corazón con una pistola Browning y luego intentó volarse la cabeza. Lo llevaron al hospital de Mollendo. A las 8:30 p.m. lo operaron, herida en el parietal derecho sin salida de bala. Falleció en la madrugada en que ya se estaba imprimiendo el titular al estilo que acostumbran los diarios peruanos: «crimen de alto vuelo».
Quienes investigaban el caso de Nelly viajaron a Mollendo. Llegaron también los padres de Luisa desde Lima por tierra y de Arequipa por un avión de la FAP. Llevaban la nota que había dejado en las Palmas: «Tú que eres mi madre entenderás que nunca fue una vergüenza enamorarme de Frank».
Profundamente equivocado quien piense que el periodismo y la historia no llegan a superar al cine y la actuación. El aeródromo del puerto bravo, que entonces llamaban aeropuerto, tiene mucha historia y potencial turístico aéreo frente a quienes buscan limitarlo.
TODO TIENE SU FINAL
Los padres del piloto encontraron una carta en la aeronave explicando su determinación. El día Domingo 20 a las 11 a.m. fue su sepelio: nicho 224, pabellón San Javier. Tres horas después, a su costado, el de Luisa. La comitiva de la FAP retornó de Mollendo a Lima en el mismo avión n°745.

No parece que Francisco y Luisa intentaran contactar a alguien en Islay ¿Iban a Chile? ¿Se hizo de noche o se quedaron sin combustible? Quizá alguien sepa. Yo solo sé que Mollendo es buen lugar para escapar del mundo.
Muerte en el aeródromo, Rodrigo Llosa, Prensa Regional, 6 Julio 2026, página 14
Rodrigo Llosa en Prensa Regional todos los lunes. Subscríbase a Mexia sin costo debajo.


